sábado, 28 de enero de 2012

Lujuria

















Esta noche te vas a enterar,
no importa si eres de mañana o tarde
yo elijo la noche.
Verás atado el pudor
y desatada la pasión.
Tus manos se posarán
sobre la cumbre más elevada,
tus yemas pellizcarán
mi excitación más prolongada.
Tu boca seducirá
cada centímetro de mi cuerpo,
humedeciéndolo como solo tu
sabes hacerlo.
Yo dejaré que profanes
amaneceres perpétuos,
allá donde se confunde
la luz del día con la del firmamento.
Atráeme, sacúdeme, violéntame,
que note tu fortaleza,
poséeme con ganas,
como solo tu sabes hacerlo,
hazlo con rabia,
con rabia contenida de deseo
y así yo tambien pronunciaré,
un solo ruego.

viernes, 20 de enero de 2012

Entre polvo

















Camina que te camina
dirigíanse mis pasos,
al gran cañón del colorado,
cuando a lo lejos diviso
una nube de arena
cargada de viento insumiso.
Antes de poder proceder
a cerrar mi preciosa boca,
un hilillo de voz asomó diciendo:
"Punto en boca
o de granos te llenarás,
y no de arroz, para empezar.
Cogí las riendas de mi caballo "Pinto"
y rauda y veloz me dirigí
hacia las dunas de "El Espartal",
donde mi amado esperaba
mi accidentade llegada,
y mientras más esperábamos
a que amainara la tormenta,
en divino trance situacional entramos,
un aquí te pillo,
un aquí te mato,
y nos olvidamos del viento, de la arena
y hasta de los granos.

miércoles, 11 de enero de 2012

¿Qué hacer?
















¿Qué hacer cuando la vida se te escapa?.
Cuándo sientes que te falta hasta el aliento
y no puedes hacer nada.
Cuando la puerta se cierra en tus oidos,
como un golpe seco de martillo.
Cuando no hay preguntas con respuestas
y en las que hay, no suplican.
Cuándo la vida se tiñe de negro
y solo ves un pozo sin fondo.
Cuándo las imágenes se agolpan
como latidos al galope, desbocados.
Cuando sientes un nudo en tu garganta
que te aprieta sin reparo.
Cuándo necesitas gritar
y no puedes... y te callas.
Cuándo deseas abrir la puerta
y sabes que debe quedar así.
¿Qué hacer cuando no haces nada?

domingo, 8 de enero de 2012

Incertidumbre















Ira amiga de la derrota,
movimiento inexistente del futuro horizonte.
Camino sin rumbo, sin patria.
Habrá que mirar
el resplandor lejano
que surja de la línea
ligera del ocaso.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mes a mes
















ENERO se fué con Jano,
de puntillas, mano a mano.
FEBRERO y sus fiestas difuntivas,
corren paulatinas.
MARZO da la réplica a Marte,
y el trimestre se hace parte.
ABRIL de la roma amtigua
en ellos el segundo mes se santigua.
MAYO, homenajeamos a Maya,
mes de las flores, donde las halla.
JUNIO, esta vez no está Jano, sino Juno,
aquí, no hay dos por uno.
JULIO, Marco Antonio dedicó,
a Julio Cesar su señor.
AGOSTO, esta vez nos dedicamos,
a Cesar Augusto, sin mucho susto.
SEPTIEMBRE,viene precedido,
de su séptimo, aunque sea noveno.
OCTUBRE, seguimos correlativos,
esta vez llegó el octavo.
NOVIEMBRE y sus treinta días,
cada tarde se hace más fría.
DICIEMBRE, y sus despedidas,
nada acaba, nada termina.

FELIZ ENTRADA DE AÑO.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Vida













Se vistió sus mejores galas, se pintó su mejor sonrisa, maquilló sus hermosos ojos y después de un hondo suspiro atravesó la puerta que separaba su mundo del resto.
Todos la esperaban, estaba radiante. Bajando la escalera que daba al salón, donde se oía ya el bullicio de conversaciones sin fondo y con mucha apariencia.
"Oh, que bonita", decían. Ojos escudriñadores y alguna que otra mueca cargada de un poco de envidia.
El vestido era de gasa azul, bordado en el pecho y en los hombros con pedrería, su pelo, recogido en una semi trenza aderezado con unos prendedores en forma de mariposa adornaban sus sienes para hacerla brillar más aún si cabía y en el cuello, una gargantilla de perlas, la misma que tiempo atrás Gerardo, su marido, le había regalado con motivo de su primer aniversario. No llevaba más adornos, no los necesitaba, su sola presencia inundaba toda la estancia y su bonita sonrisa, iluminaba todo lo que miraba.
Gerardo la esperaba abajo, con los invitados, en ese momento estaba al lado de Pandora (menudo nombre más apropiado para ella, pensaba). Le sonreía y la miraba con ojos enamorados.
Todos la observaban y cuchicheaban por lo bajo, nadie sabía porque tenía esa mirada tan serena ni porque su sonrisa se había vuelto eterna.
Despues de los consabidos saludos y piropos de cortesía, se sentaron en la enorme mesa habilitada para la ocasión.
La cena transcurría agradablemente entre banales conversaciones acerca del tiempo o la estupenda velada que estaban pasando.
Jenifer comía y bebía pausadamente, como si no tuviese prisa por nada. Se sentía lejana, como si no estuviese en la habitación. Gerardo y ella se miraban y sonreían, solo ellos sabían porque. De vez en cuando su suegra, sentada a su derecha, le hacía algun comentario y su padre sentado a su izquierda, le decía lo bonita que estaba hoy y cuanto se alegraba de su cambio de actitud.
Después de degustar, consomé, cordero, besugo y postres variados regados con un delicioso Huns blanco crianza 2005, un perfumado Xangú rosado crianza 2001 y un contundente Rotin tinto crianza 2002, además de agua de Palermo y de La Consolación, el brindis no se hizo esperar.
Jenifer se levantó de la silla y mirando primero a los invitados, después a su padre y finalmente a su suegra y con infinita ternura, mirando a Gerardo que la miraba embelesado desde el quicio de la puerta pronunció:
-Queridos amigos, se que estos tres últimos meses he estado ausente, casi
desaparecida. Se que todos vosotros estabais muy preocupados por mi,porque
así me lo ha hecho saber mi padre y os doy a todos las gracias, por eso,
en una fecha tan señalada como es hoy, el día de Nochebuena, bueno ya
mirando la hora que es, ya es Navidad, no he encontrado mejor modo de
devolveros tantas atenciones y amabilidades haciéndoos partípipes de algo
que por fin me ha devuelto parte de la alegría que perdí.
Amigos, papá, Eulalia, mi querida suegra que desde que la conocí, siempre ha estado a mi lado, como si realmente fuese una segunda madre... ¡Estoy embarazada!.
Un aplauso y multitud de risas se oyeron por toda la sala, todas menos las de Jenifer y Gerardo que sonreían dulcemente, no necesitaban más.
Ahora llegaba el momento de la despedida. Gerardo se acercó a Jenifer por detras y le besó tiernamente en el cuello como había hecho tantas veces. Tocó suavemente su vientre y le susurró que cuando llegase su momento allí estaría esperándola.
Lo vió alejarse rodeado de una tenue luz blanquecina, solo vista por ella y sonriendo rozó su vientre. Gerardo ahora siempre estaría con ella, en su ser y después en la mirada de su hijo, ese niño que engendraron y que él le dejó como un regalo de vida.
Ya no se sentiría sola. El siempre la acompañaría.

FELIZ NOCHE PARA TODOS.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Liberación consumada











Mayra era una chica como cualquier otra. Sergio era su vecino, un chico dos años mayor que ella. Eran vecinos desde hacía 3 años, desde que Sergio se había mudado con su madre (una mujer de mediana edad, viuda desde hacía tres meses) -"¡gracias a Dios!"- según ella decía. Su marido, el padre de Sergio, la maltrataba, aunque ella, nunca entraba en detalles. Su cara, hacía pensar que debió de ser una joven bonita. Su mirada ... su mirada era triste, muy triste.
Mayra se fijó en Sergio desde el primer momento ya que el día que llegaron con aquellas viejas maletas decoloradas posiblemente por los rayos de sol que las acompañaba de continuo, deshilachadas en algunos lugares como castigo por el paso del tiempo y aquellas cajas que de un momento a otro parecieran que iban a desbordarse o a explotar y que parecieran decir a gritos "sujetarme bien que no puedo más", los vió. Desde la ventana de su habitación, en aquella vieja y destartalada furgoneta que según contó su madre a algun vecino, un familiar les hizo el favor de ayudarles a trasladarles de casa.
Sergió no vió a Mayra hasta 10 días más tarde, cuando coincidieron en el portal. Un escueto "Hola" fué lo único que se dijeron en ese momento.
El tiempo fué pasando como siempre, sin más sobresaltos.
Un día coincidieron en la cola del super y empezaron a charlar. Después de unos minutos, Sergio le preguntó sino le apetecería ir a tomar un refresco o a dar una vuelta, que estaba un poco aburrido y no tenía amigos. Mayra le dijo que si y que si quería podía presentarle a algunos de sus amigos. Desde aquel día empezaron a salir juntos.
Ya habían pasado 5 meses desde la primera conversación que tuvieron y Sergio picó en casa de Mayra, como otras muchas veces había hecho, ella estaba sola y Sergio empezó a besarla a lo que Mayra correspondía sin temor, no era la primera vez que lo hacían, pero la cosa fué yendo cada vez a más y Sergio quiso continuar. Mayra le dijo que no. En un momento Sergio le tapó la boca y a la fuerza la tomó. Cuando todo acabó Mayra no sentía asco, ni siquiera dolor, solo sentía que ahora era suya, que estaba comprometida con él .
Desde aquel día, todo cambió. Empezaron los celos, las amenazas, los primeros golpes. El empezó a beber mucho y la seguía a todas partes. El tiempo pasaba y pasaba y Mayra en vez de frenar todo aquello se unió a él.
Su familia, sus amigos, no sabían nada de su sufrimiento que cada vez era mayor.Mayra veía como su amor se iba desvaneciendo. Ya ni siquiera le importaba que él estuviese con otras mujeres y un buen día, de la misma manera que consintió, abrió los ojos y se marchó.
Encontró trabajo por la mañana en una tienda y aprovechó las tardes para estudiar. Tardó, pero al final lo consiguió. Se convirtió en una excelente enfermera, preocupada y atenta con los enfermos y en una mano cálida para cada mujer que llegaba al hospital con la mirada triste, muy triste.
Hoy es una mujer nueva, regenerada y DUEÑA DE SU TIEMPO.