domingo, 27 de mayo de 2012
**Mi voluntad-Mi condena**
Hoy a amanecido despejado,se nota que va anunciando la llegada de la primavera.
Los prados van llenándose de flores multicolor pero no sonrío al verlo.
No me produce alegría.
No me inmuta ver el jolgorio de los niños con sus risas... sus voces ... sus juegos.
Me tiembla el pulso mientras escribo y me cuesta ver las letras que van dando forma a esta carta.
Algo húmedo va resbalando,su sabor es inconfundible ... salado ... amargo... doloroso por momentos.
Un escalofrío recorre mi espalda mientras suspiro por tiempos mejores.Tiempos más fáciles y alegres,donde todo sonreía a mi alrededor.
La vida me ha deparado hoy un trance muy duro.Quizá ... algo que sin ser insalvable,es más doloroso y certero que un golpe en la integridad física.
Estoy cansada ... agotada.
¡Ya es demasiado tiempo!
He pagado con creces mi buen hacer y el tiempo se me escapa injustamente.
Ya no eres mi voluntad.Ahora te has convertido ... en mi condena.
viernes, 11 de mayo de 2012
**Sin confesión**
Aún recuerdo tus palabras,siempre me decías : "Acabarás enamorándote" y yo me reía creyendo imposible tanta arrogancia. Pero mi mente vuela a tu lado una y otra vez con preocupación.
Tú ... disfrutarás quizás del reto de lo deseado, de lo excitante, de lo morboso, de la cabezonería, del ego del triunfo.
Yó ... ausente, ensimismada en mis pensamientos que se tornan en forma de deseos.
Deseos que serán incomprendidos..
Deseos con titulos de mil y una noches y lolitas con forma masculina que acechan, que estudian, que quieren y que ganan.
Amores inconfesables a la vista de la gente y evidente entre cuatro paredes.
Complice fiél la oscuridad que le dá cobijo.
Ojos críticos que ven pasar al que creen graduado.
Hipocresía barata de la envidia y admiración por la rebeldía.
Intento rebelarme, pero creo que es inútil. Creo que perderé todo lo moralmente establecido y la batalla la ganará quien viene pisando fuerte.
viernes, 27 de abril de 2012
**Angel chiquito**
Angel chiquito,nueve meses de vida.Te quebraron las alas antes de echar a volar. Nadie te enseñó a que sabe una carícia ni te dirigieron miradas de amor. Tu carita inocente nunca se llenó de besos si no ... de golpes. Tu habitación nunca fué el cuarto de los juegos,de los cuentos o de las nanas. Angel chiquito quisiera poder coger tu cuerpo frágil y arroparte con mis brazos ... defenderte. No llegaste a este mundo con un pan debajo del brazo si no con una frustración que decidieron que debías pagar con tu vida. Angel chiquito,culpable siendo inocente. Tu mamá no fué unos ojos embelesados en su creación si no el verdugo que acabó contigo.La que decidió cuando comienza a latir tu corazón y cuando debe parar. Te pienso y te siento.Me dueles pequeño. Angel chiquito me pregunto si supiste en algún instante sonreir o por el contrário solo podías temblar en tu cunita ,que al igual que los barrotes que posee ,fué tu cárcel. Condenado a cadena perpétua ,que en tu caso mi niño,la pena de muerte no fué abolida. Angel chiquito.Mi niño Carlos,nueve meses de dolor que solo la muerte te salvó del desamor. Mil besos al aire en tus alitas quebradas,que te llevarán mas rápido hacia tu paz.
domingo, 15 de abril de 2012
**El atardecer de tus sueños**
Sueños lejanos,
recordados en el tiempo,
en la soledad de cada atardecer.
Sueńos por cumplir que se adormecen
estrenando una piél.
Sueños hechos de retazos,
de caricias,
de esbozos de sonrisas,
de manos que se cruzan,
de cuerpos que se buscan.
Sueños en el atardecer,
donde eramos cómplices del destino,
donde tomábamos el mismo camino,
donde las ilusiones lo llenaban todo.
Atardeceres al calor de la música,
acallándonos con besos
suspirando con la mirada,
recorriendo nuestros cuerpos
bebiendo a grandes sorbos
el tiempo que nos quedaba.
Llenando con risas floja,
esas palabras que tu me dabas,
donde nos sobraba todo
sin recordar nada,
donde éramos uno solo,
donde nada nos importaba.
Lejanos atardeceres
que de nuevo haces entrada,
con nuevos sueños e ilusiones
en esta vida regalada.
viernes, 6 de abril de 2012
caducidad
Donde partió
la niña que algún día fué,
en qué lugar y hora se desmoronó,
en aquel maldito invierno
donde las risas amortajó.
Menguaron los dias,
se perdieron sonrisas,
aquel noviembre
donde la vida nacía
y donde todo moria
sábado, 31 de marzo de 2012
Por ellos
Nací pobre, por circunstancias de la vida casi no podía ir al colegio, ese, solo era un privilegio de las niñas-bien, así que soy poco más que analfabeta. En casa éramos una multitud pués mis padres tuvieron diez hijos, así que yo me vi siempre rodeada de niños, con sus travesuras. Fué una etapa dura de mi vida pero de la que guardo gratos recuerdos, claro que... solo duró 15 años de mi vida, lo justo hasta que mi mamá muriera, se murió por no tener medicinas suficientes que curaran sus pulmones y una neumonía se la llevó para siempre. Esto fué un mazazo para todos nosotros ya que aunque éramos muy pobres, mi mamá nos hacía sonreir siempre.
Mi padre creo que nunca lo superó, y digo creo porque a los pocos meses de morir mamá nos abandonó a mis hermanos y a mí. Nunca más lo vi.
Como pudimos salimos adelante, los más mayores entre los que me encontraba yo, que era la segunda, trabajabamos en pequeñas cosas que no daba para mucho pero al menos, podíamos comer una vez al día. Reconozco que alguna vez robé, me colaba por la noche en algún huerto y cogía alguna lechuga, algún tomate, en fín, cualquier cosa que se pudiese comer aunque fuese nada más que hervido. A mi hermano una vez le tocó la lotería con un señor al que ayudó en la calle, este señor estaba a punto de ser agredido por dos mocosos de poco más de 12 años que intentaban quitarle los paquetes que llevaba, él en agradecimiento le dejó que escogiera entre lo que llevaba lo que quisiera y mi hermano cogió una docena de huevos. ¡Menudo festín!. Nunca más volvió a verlo. ¡Una pena!
Nuestra vida transcurría llena de miedos, soledades y hambre, mucha hambre.
Cuando contaba con 17 años, una tarde una monja se acercó a nuestra chavola, había oido hablar de nosotros. Me dijo que había familias dispuestas a adoptarnos, nos separaría eso si, éramos demasiados niños pero al menos estaríamos atendidos y no pasariamos calamidades. Mis hermanos, los pobres, que pasaban mil y una necesidades estuvieron de acuerdo, así que todos fueron adoptados, incluso mi hermano mayor, con el que me llevaba diez meses, aceptó. Todos aceptaron menos yo. No me veía en una familia que no era la mía. El recuerdo de la sonrisa de mi madre aún me dolía y el abandono de mi padre, aún me martirizaba, asi que me quedé con la monjita y ella cuidó de mi hasta que con el paso del tiempo, conocí al que después sería mi marido.
Con él tuve, se puede decir una buena vida, mi marido tenía trabajo, así que no nos faltaba el diero y yo tambien hacía algun trabajo esporádico en casas que necesitaban de vez en cuando para alguna fiesta gente para servir o limpiar.
De vez en cuando visitaba a la monjita que había cuidado de mi y un buen día la acompañé a un barrio pobre, muy pobre, se me desgarró el corazón, allí no había ni la más minima noción de higiene, los niños estaban sucios, famélicos, algunos enfermos, tirados en un jergón en el que apenas estaban abrigados. Algo se me revolvió dentro.
Empecé a visitar a Sor Virtudes todas las semanas y llevaba comida.
Mi marido tenía una especie de cobertizo en el que se amontonaban herramientas y trastos, hablé con él y le dije que porque no hacíamos algo por esos niños. Recordaba perfectamente el dolor de estómago rugiendo pidiendo algo para comer. -"Podíamos hacer un pequeño comedor", él me contestó que sería complicado, que tampoco nos sobraba el dinero pero yo le convencí, entre un poquito que pusiera él y mis pagas podríamos hacerlo y así lo hice. Cuando junté 100 euros fuí al mercado y traje lo suficiente como para que al menos 40 niños pudiesen comer. No tenía mobiliario pero a ellos no les importaba sentarse en el suelo. Con el tiempo, fuí pidiendo ayuda por las casas, mercados y tiendas. En una casa recuerdo que me dieron una mesa y dos sillas, en la primera tienda, me dieron 6 litros de leche. En el mercado me dijeron que pasase a última hora y me daría lo que había sobrado y así poco a poco fuí alimentando a cada vez más niños. No había caprichos, ni golosinas pero si amor, mucho amor.
Hoy esos primeros niños vienen a visitarme y participan en el cuidado y alimentación de otros niños que son como ellos fueron... Niños despojados, que no despojos.
viernes, 23 de marzo de 2012
Desposeida
Besos que se escapan
por los rincones de mis deseos,
manos que se hacen frágiles
entre tus risas y desprecios.
Añoranzas de recuerdos
que algún dia coronaban,
al ser que hoy fluye
desposeido de todo.
Grises ojos tiñen
las sonrisas mas negadas,
aquellas que me regalas
con tu alma atormentada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















